[En una entrevista en televisión, un político opina sobre ciertas medidas del gobierno para conseguir un empleo estable.]
Llevamos con esta política muchos años, y la tasa de temporalidad ha bajado muy poco.
Un poco: expresa un grado o una cantidad baja, pero mayor que si se empleara
poco.
(2)
[Un catedrático de Barcelona da una conferencia sobre el pensamiento y el habla infantil.]
... Había [...] un test que se llamaba un nombre un poco exagerada (sic) La construcción de un mundo [...]
(3)
[Un periodista ofrece la previsión del tiempo.]
... Y eh... es posible que llueva algo en las comarcas orientales de Castilla La Mancha, así como en el Cantábrico oriental.
Bastante: equivale a
mucho
e indica que una acción se realiza en un grado medio o alto.
(4)
[Un profesor de Burgos cuenta un viaje por el Camino de Santiago.]
... Yo andaba solo, entre otras razones, porque ando bastante rápido y no debo someter a nadie a mi... a mi ritmo, que es un ritmo bastante fuerte, porque en mis años juveniles yo hice marcha atlética, bastante marcha atlética (he estado federado en varios equipos de atletismo); después de la marcha atlética desemboqué en el maratón, he corrido también varios maratones, y bueno, tengo unas eh... condiciones bastante buenas para... para el deporte [...]
Algo: equivale a
bastante
o
mucho, pero cuando se quiere atenuar una cualidad o el grado de la acción verbal.
Demasiado: señala que una acción se realiza en exceso.
(5)
[Un filólogo resuelve una duda lingüística en un programa de radio.]
... Esa es otra explicación que se da. Hay cuatro o cinco más, pero no conviene ser excesivamente prolijos porque son de naturaleza acaso demasiado elaborada y demasiado eh... cultista.
[Un médico da un consejo de salud en un programa de televisión.]
La leche es un fantástico alimento con un alto contenido en calcio, y, efectivamente, es muy necesaria, sobre todo en la infancia.
(7)
[Un profesor de Burgos cuenta las desventajas del Camino de Santiago.]
... Muy pocas guías hablan de lo que para mí quizás fue más duro los primeros días, que desde luego no fueron las ampollas ni el andar, sino los ronquidos; y entonces, te encuentras con que el segundo, tercer, cuarto día prácticamente todos los peregrinos buscan una farmacia, no para comprar tiritas, sino para comprar tapones para los oídos, y que los... los ronquidos son una cosa absolutamente demencial [...]
(8)
[Un profesor de Burgos cuenta su experiencia del Camino de Santiago.]
... Salvo muy poquitos que habían andado, los demás íbamos descansados, habíamos llegado en autocar a las siete y media de la tarde a Roncesvalles [...]
Hasta: expresa que lo indicado en la palabra a la que se refiere es de un grado alto o superior a lo dicho anteriormente; equivale a
incluso.
(9)
[Una telespectadora ha llamado a un programa de televisión sobre salud para consultar una duda.]
... Pero el dolor es muy fuerte, y, principalmente, por la noche, que no tengo postura, y es el... el... hasta el peso de la... de la ropa de la cama me molesta.
Incluso: expresa que lo indicado en la palabra a la que se refiere es de un grado alto o superior a lo dicho anteriormente; equivale a hasta.
(10)
[Un profesor de un instituto de Madrid comenta la situación de su centro educativo.]
... Como ha cambiado mucho la demografía del centro, la gente se ha ido, está, digamos, despoblándose y demás, pues eh... los... todos los institutos que hay (que había muchísimos, incluso muchos pues de mucho renombre) pues tienen graves problemas de... de... de alumnado, de matriculación; de hecho, se está considerando cerrar varios.
Excesivamente
/
especialmente
/
absolutamente
/
sumamente
/
excepcionalmente
/
extraordinariamente
/
completamente
/
realmente
/
verdaderamente
(11)
[Un filólogo resuelve una duda lingüística en un programa de radio.]
... Esa es otra explicación que se da. Hay cuatro o cinco más, pero no conviene ser excesivamente prolijos porque son de naturaleza acaso demasiado elaborada y demasiado eh... cultista.
(12)
[Un profesor de Burgos relata un viaje.]
El Camino de Santiago en... especialmente en España (en otros países, menos), especialmente en España, desde que se entra, o bien por Jaca, camino aragonés, o bien por Roncesvalles, camino francés, va siempre de Oriente hacia Occidente; [...]
(13)
[Un periodista deportivo da una información en la radio.]
No puedo decir que sea una noticia gravísima, porque hemos venido hablando de noticias graves y trascendentes semanas atrás, pero es una... noticia absolutamente triste, y sobre todo irritante.
(14)
[Un periodista deportivo da una información en la radio.]
Fabio Capello estaba sumamente interesado en su retorno al fútbol español.
(15)
[Un lingüista y empresario madrileño explica las actividades de su empresa.]
... Evidentemente, apoyarles en... en lo que es su negocio actual, pues eh... bueno... pues puede ser un apoyo mejor o peor, pero en lo que nosotros tenemos que ser excepcionalmente buenos es en apoyarles en líneas de negocio en las que aún... aún ellos no son fuertes.
(16)
[Un entrenador de fútbol es entrevistado por teléfono en la radio.]
... Pero que, bueno, que es un paso nada más en una competición que ahora mismo tenemos por delante, extraordinariamente importante para nuestro club, y que vamos a poner todo... todo mmm... todo el interés para que se termine, y que salga bien esta temporada, ¿no?
(17)
[Un médico en un reportaje sobre un terremoto en la India.]
Hemos visto huesos completamente rotos.
(18)
[En un programa de televisión sobre salud, un periodista informa a la audiencia sobre unas fichas de una revista.]
Tú, a partir de este momento, tienes que rellenarla con aquellas ideas que te parecen realmente importantes para tu salud, en relación con lo que nosotros vayamos diciendo hoy acerca de la salud de nuestros riñones.
(19)
[Una tertulia política en la radio sobre la situación política de Oriente Medio.]
... Aquí lo importante es que el pueblo israelí, en un porcentaje verdaderamente abrumador (un... casi un setenta y cinco por ciento), ha votado en favor de Sharon.
[En una conversación informal, una profesora de Madrid habla de su pueblo.]
LOL: ... Voy a hablar otra vez de mi pueblo. Tenemos un teatro grecorromano
PIL: ¡Ay! Pues ahí te pueden hacer alcaldesa xxx en cualquier momento.
LOL: archimoderno.
PIL: Si sigues así...
LOL: Eso pensaba yo.
hiper-
(23)
[Un profesor de universidad de Madrid habla sobre el medio ambiente.]
... Cuando tenemos espacios protegidos, después surgen los problemas derivados de una hiperprotección, de que eh... esos espacios acaban siendo una especie de coto cerrado donde los procesos eh... naturales tienen todos los eh... las prerrogativas, y los usuarios antiguos (ya sean ganaderos, ya sean madereros, ya sean cinegéticos, ya sean recreativos, deportivos, etcétera, etcétera) pues pasan a estar absolutamente postergados, ¿no?
súper-:
en exceso
(24)
[Una traductora madrileña cuenta cómo era su casa en el extranjero.]
Mi casa, superbien. O sea, era bastante... era enorme pero era bastante cutre.
Los sufijos aumentativos intensifican una cualidad o expresan una abundancia exagerada de algo.
-ón
(25)
[Una mujer, estudiante de postgrado de Madrid, durante una conversación informal.]
¡Ay! Maja, ¡qué cansada estoy! Luego qué palizón de fregar y de todo, ¿eh?
-ote
(26)
[Un joven universitario de Madrid habla de sus años en el instituto, los amigos y las parejas de entonces.]
Y... y bueno, la verdad es que era mi amor platónico en el instituto, éramos muy buenos amigos, pero ella se lio con Sacris, que era el típico guaperas, cachillas, simpaticote, y claro, pues en el instituto yo era el gafillas con chándal que hacía teatro, pues no... como que no había color, ¿no?
-azo
(27)
[Una joven estudiante de Madrid en una conversación informal.]
-ito/a/os/as: puede emplearse para atenuar el valor o el grado de algo.
(28)
[Un periodista conversa con un investigador sobre un inventor del Renacimiento.]
... Y mmm... por último, para terminar, un tema que tampoco se suele citar cuando se habla de Juanelo, y al que queremos contribuir a ese homenaje con este mmm... programita de hoy: eh... estamos en otoño gracias a Juanelo.
-illo/a/os/as
(29)
[Un joven universitario de Madrid habla de sus años en el instituto, los amigos y las parejas de entonces.]
Y... y bueno, la verdad es que era mi amor platónico en el instituto, éramos muy buenos amigos, pero ella se lio con Sacris, que era el típico guaperas, cachillas, simpaticote, y claro, pues en el instituto yo era el gafillas con chándal que hacía teatro, pues no... como que no había color, ¿no?
-ín
(30)
[Un profesor de instituto de secundaria de Madrid habla sobre sus alumnos.]
Vamos, son a los que hay que proteger un poquitín más.
Expresan una cualidad en un alto grado y, además, un significado valorativo o enfático.
No suelen aceptar la construcciones comparativas, ni el adverbio muy ni el sufijo -ísimo, aunque existen excepciones, generalmente en el habla informal: preciosísimo, muy guay...
(31)
[Dos comerciantes de Madrid bromean en una conversación informal.]
LAU: Pensaba que había sido tu padre solo.
NUR: Mi padre y Araceli, y la sobrina de Araceli, porque...
LAU: Bueno, la maravillosa, guapísima, preciosísima y fantastiquísima...
NUR: xxx verdad.
LAU: Porque todas tus sobrinas son maravillosísimas...
(32)
[Un delineante de Madrid conversa sobre las competiciones deportivas de su hijo, que juega al fútbol.]
Pues la verdad es que está muy guay. En el sorteo le ha tocado con el Barcelona con el Zaragoza y con el Valencia.
Diferencia + abismal: se emplea con el sentido enfático de 'muy grande'.
(33)
[Un ama de casa de Madrid habla sobre el estado de los hospitales.]
Y hay muchos hospitales que son salas grandes donde hay... camas múltiples. [...] Y si es en la maternidad de O'Donnell, de... que yo di de... a luz de Ángela, que ya empezaban a arreglarla, que di de Jesús... hay... una diferencia abismal.
Colosal: de gran magnitud, muy grande.
(34)
[Un catedrático de universidad de Madrid describe la mezquita de Casablanca.]
Esto, a mí personalmente, me gustó mucho más que la gran sala, enorme, con capacidad para miles de fieles, y me pareció que es lo que podía dar una visión de una dimensión más humana a un edificio colosal, porque las dimensiones son totalmente colosales.
Considerable: se refiere a un valor bastante grande o importante.
(35)
[Un periodista informa sobre el estado de la bolsa.]
La eléctrica vasca gana casi un siete por ciento en estos momentos, ahora que se sabe que varios grupos extranjeros están interesados en la empresa. El resultado es un calentón considerable del valor.
Enorme: de mayor tamaño, cantidad, importancia o intensidad que lo normal.
(36)
[Un profesor de Burgos relata una anécdota de su viaje por el Camino de Santiago.]
... Como buen pueblo... buen pueblo navarro, tenía un frontón enorme, y puse el colchón en medio de... de un frontón, pero enorme de... de grande, y allí pasé la noche con más miedo que vergüenza porque estaba yo solo, y, bueno, pues una zona Navarra con... con bastantes peligros, y, bueno, oía perros, oía de todo al lado, ¿no?
Gigantesco: sumamente enorme, propio de un gigante.
(37)
[Dos ingenieras, compañeras de trabajo, conversan sobre el nuevo lugar donde trabajan.]
GEM: ... Es imposible en el centro de Madrid sin aparcamiento.
ANA: Pero que es un edificio... que es un edificio antiguo de estos con los techos altísimos, no sé qué, con unos baños gigantescos...
Inmenso
/
tremendo (coloquial): muy grande, extraordinario.
(38)
[Dos periodistas conversan en un medio de comunicación.]
JOS: ... Es un placer de dioses.
PEP: Pues ahora estamos, fíjate, vemos el mar, que, además, hoy está... el mar está un poco revolucionado, y vemos unas olas inmensas que se estrellan aquí, y la piscina del hotel, una calma tremenda, y las palmeras agitándose con el viento, o sea...
Monumental
(coloquial): enorme, muy grande.
(39)
[Un periodista de radio informa acerca de la grave situación de la producción ganadera.]
... Las pérdidas que sufren los productores de vacuno por esta monumental crisis en el sector están situando a muchas familias al borde del abismo.
Terrible (coloquial): puede significar 'muy grande, extraordinario'.
(40)
[Un profesor de Burgos cuenta las desventajas del Camino de Santiago.]
... No conviene abrir la ventana porque entran los mosquitos y porque a las diez y media, que es la hora a la que están saliendo los del pueblo a pasear, el ruido puede ser infernal, y no... no dormirías, entonces tienes que dormir con la ventana cerrada: un calor terrible, un olor eh... brutal [...]
Titánico (culto o literario): propio de un titán, gigantesco.
(41)
[Un reportaje sobre los daños causados por un terremoto en la India.]
... Pero ha sido tanto lo que han perdido que la reconstrucción es una tarea titánica que va a durar todavía muchos años.
estupendo
/
excelente
/
extraordinario
/
fantástico
/
genial
/
guay (coloquial) /
increíble
/
magnífico
/
maravilloso
/
sensacional: son los más frecuentes para expresar una valoración sobre algo sumamente bueno, de mucho valor por sus cualidades.
(42)
[Una periodista en un medio de comunicación.]
Ayer estuvimos allí, es un sitio estupendo.
(43)
[Un catedrático de una universidad de Madrid habla sobre una comida para celebrar una lectura de tesis doctoral.]
La tesis quedó muy bien, todos estábamos muy contentos y... y todos estábamos muy felices de poder ir a celebrarlo a un excelente restaurante marroquí de Madrid, eh... que todos conocemos.
(44)
[Un profesor de Burgos narra su viaje por el Camino de Santiago.]
Después de comer venía la siesta, hasta las cinco y media, seis de la tarde; aunque todos íbamos en solitario, hicimos una amistad extraordinaria en esos primeros días, entonces dedicábamos como hora, hora y media en los primeros días pues a darnos masaje, curarnos ampollas, curar los pies, el... bueno, charlar entre nosotros, contarnos un poco nuestra vida; después buscábamos un lugar para cenar, algunos íbamos algún día a misa...
(45)
[Un médico da un consejo de salud en un programa de televisión.]
La leche es un fantástico alimento con un alto contenido en calcio, y, efectivamente, es muy necesaria, sobre todo en la infancia.
(46)
[Un joven universitario madrileño informa a un amigo sobre el alojamiento en Nueva York.]
¡Hombre!, yo os puedo, si acaso, dar la dirección, si me acuerdo y si la encuentro, del sitio donde estuve yo. Una residencia de estudiantes mmm... que está genial.
(47)
[Una joven de Madrid conversa sobre un problema que tuvo con un amigo.]
Ya os dije que le había dicho el martes que yo me iba a Milán. Claro, el pibe, le sentó fatal. Total, que el sábado le vi así, un poco serio y tal, pero luego, al cabo de la noche, fenomenal, todo guay, ¿sabes?
(48)
[Una joven enfermera de Madrid opina sobre un amigo.]
Es un chaval increíble.
(49)
[Un médico de Andalucía da un consejo en un programa de televisión sobre salud.]
Le recomendaría dos actitudes básicas: la primera, acudir al médico de cabecera, a ese magnífico profesional, el médico de familia, para realizar un diagnóstico diferencial entre su posible problema de varices o el posible problema artrósico.
(50)
[En un programa sobre cine, un cineasta madrileño opina sobre un director.]
... O cuando veíamos una historia mmm... y una escena de amor maravillosa (en esta película, por ejemplo, en Solo los ángeles tienen alas, o en una película como las que hacía con Bogart y Lauren Bacall), no dudábamos ninguno que ese era Howard Hawks.
(51)
[Un telespectador de Salamanca interviene en un programa de televisión al que llama por teléfono.]
Pues mire usted, vamos a ver, en principio, claro, le... le felicito por el programa porque es... es sensacional.
Espectacular: que impresiona o llama la atención; suele expresar valoraciones positivas.
(52)
[Un periodista madrileño informa de ciertos contenidos de su programa, llamado El radiador.]
Eh... en El radiador hay un corte de Paco Roig espectacular, con mayúsculas.
Fenomenal (coloquial): muy bueno; se puede emplear como adverbio con el significado de 'muy bien'.
(53)
[Una joven universitaria conversa sobre su relación de pareja.]
... Pero, por otra parte, con él estoy fenomenal.
Chévere
(usado en Colombia, Méjico y Venezuela):
estupendo, muy bueno.
(54)
[Una estudiante de postgrado de Colombia en una conversación informal.]
Sí, de ahí, pues... pues puedes entrar a la... la universidad y como xxx tú también. Eso es... eso es... Eso es chévere también, pero... pero yo... yo quería seguir estudiando.
Pésimo: extremadamente malo.
(55)
[Un político valenciano opina sobre la situación económica.]
... Pero por primera vez en estos últimos años, en este momento tenemos una inflación que crece más que lo que crece la economía. Y esa creo que es una pésima combinación de futuro.
Prodigioso: que tiene carácter de prodigio; suele expresar valoraciones positivas.
(56)
[Un abogado y escritor opina sobre una película en un programa de televisión sobre cine.]
Yo creo que esta es una película absolutamente esencial para quien le guste el cine, para quien le guste la vida (como decía... como decía nuestro amigo Truffaut, eh... que es más fuerte eh... la vida en el cine que la vida real), y creo que, además, es una ah... obra, sencillamente, prodigiosa, eh... porque tiene alguno de los mejores mimbres del cine.
Ruido + infernal: sumamente desagradable, o muy intenso.
(59)
[Un profesor de Burgos cuenta las desventajas del Camino de Santiago.]
... No conviene abrir la ventana porque entran los mosquitos y porque a las diez y media, que es la hora a la que están saliendo los del pueblo a pasear, el ruido puede ser infernal, y no... no dormirías, entonces tienes que dormir con la ventana cerrada: un calor terrible, un olor eh... brutal [...]
Dantesco: se dice de algo terrible y propio del infierno de Dante, especialmente una situación, una escena o un espectáculo.
(60)
[Un periodista madrileño informa en la radio de una noticia.]
Un presidente secuestrado por un secretario general inepto, incompetente y medrador, que cree que controlando, manipulando, tiene todo el dominio, y eso ha conducido a esta organización arbitral, a una situación dantesca.
Demencial: disparatado, propio de locos.
(61)
[Un profesor de Burgos cuenta las desventajas del Camino de Santiago.]
... Muy pocas guías hablan de lo que para mí quizás fue más duro los primeros días, que desde luego no fueron las ampollas ni el andar, sino los ronquidos; y entonces, te encuentras con que el segundo, tercer, cuarto día prácticamente todos los peregrinos buscan una farmacia, no para comprar tiritas, sino para comprar tapones para los oídos, y que los... los ronquidos son una cosa absolutamente demencial [...]
Diabólico: literalmente, significa 'propio del diablo'. Pone énfasis en una maldad o astucia.
(62)
[BLA, periodista catalán, conversa sobre el virus del SIDA con VRI, investigador, en un programa de divulgación científica.]
BLA: O sea, sale un virus que..., en lugar de penetrar ah... las células normales y esperar mal que bien que vengan el sistema inmunológico, ¿no?,
VRI: Las defensas
BLA: ah... las defensas a... a acabar con ellos, los tíos van y traman el acabar con las células del sistema inmunológico para que no las puedan... a los virus no los puedan atacar.
VRI: Efectivamente.
BLA: Oye, inteligente el tema, ¿no?, ah...
VRI: Diabólico.
BLA: Diabólico, ¿no?
Dramático: que tiene carácter de drama, patético.
(63)
[Un político vasco expone su opinión en una entrevista en televisión.]
Este hartazgo que muchas veces hace ver a la... las cosas de una forma más negativa mmm... no nos debe llevar tampoco a pensar que no es dramática la situación.
Impagable: de tanto valor que no se puede pagar.
(64)
[Una noticia en la radio sobre una cineasta y directora de documentales del siglo XX.]
Esa niña bien, inteligente, curiosa y disciplinada como su padre, dejó nada menos que ciento cincuenta horas de cine y el retrato exacto de una época y de la burguesía catalana. Todo un testimonio impagable contra la amnesia, que, como dice Javier Rioyo, encierra, además, trozos de la historia colectiva con minúsculas.
Pavoroso: que causa pavor.
(65)
[Un periodista madrileño informa en la radio de una noticia.]
Once minutos sobre las once de la noche, y ese pavoroso tema (y cada día más grave) de los pasaportes presuntamente falsos.
Vital: de gran importancia o valor.
(66)
[Una periodista presenta un reportaje sobre la contaminación de un río.]
Los habitantes de algunas comarcas de Murcia Alicante (sic) llevan muchos años denunciando la situación de un río que es vital para sus cultivos, pero que ahora representa un auténtico peligro para la salud.
[Un catedrático de una universidad de Madrid comenta cómo llegó a una comida de trabajo.]
... Pero la conductora [...] eh... se saltó todas las normas de la circulación, la prudencia y cualquier relación posible con... con un ... con un mundo ordenado, para pasar al más completo caos circulatorio, que nos permitió llegar pues algo así como veinte minutos antes que el resto de la expedición más conservador [...]
Puro + sustantivo: pone énfasis en la ausencia de cualquier circunstancia o cosa ajena a lo que expresa el nombre.
(68)
[En la radio, un político opina sobre la situación política de Oriente Medio.]
... Se acababan eh... los enclaves llamados ideológicos, es decir, los enclaves que no obedecían ninguna razón económica, sino una pura razón política [...]
Santo + sustantivo: intensifica el significado de ciertos nombres, por ejemplo los referidos a las partes del día.
(69)
[Un catedrático de la universidad de Madrid relata cómo hizo su viaje a Marruecos.]
... Con la malévola intención de poder ser yo quien manejara el auto al día siguiente eh... en Marruecos, con objeto de no permitir que el pobre Mustafá me llevara desde Tánger hasta Rabat después de haber estado conduciendo toda la santa noche [...]
Verdadero: antepuesto al adjetivo o al sustantivo, enfatiza que una cualidad o algo es realmente así como se designa.
(70)
[Un cineasta madrileño opina sobre una película en un programa de televisión sobre cine.]
Es una película que quintaesencia, además, todo el mundo de fantasías de Hawks, que era un verdadero fantasioso.
(71)
[Un cineasta de Madrid opina sobre una película en un programa de televisión sobre cine.]
Yo creo, también, que... que es una verdadera joya. Yo siempre, entre las listas esas de las veinticinco películas mejores, yo siempre la he votado; a mí es la película de Hawks que más me gusta, y me recuerda, además, también un tipo de cine que se hacía en los años treinta [...]
Verdadero, si aparece postpuesto, equivale a de verdad.
(72)
[Un estudiante madrileño de postgrado está informándose en la secretaría de la facultad sobre los trámites del título de licenciado.]
Cuando vengas con... con la tasa y la fotocopia del DNI, mmm... vas a rellenar unos papeles, y uno de ellos es un resguardo, mmm... que eso te va a hacer la función de título hasta que te dan tu título verdadero.
el/la/los/las + (sustantivo) más + adjetivo (
de...): forma el superlativo comparativo.
(73)
[Un cineasta madrileño opina sobre una película en un programa de televisión sobre cine.]
... Nadie puede discutir que es una de las más grandes películas de todos los tiempos [...]
-ísimo/a/os/as: intensifica una cualidad en mayor grado que muy.
(74)
[Un periodista deportivo da una información en la radio.]
No puedo decir que sea una noticia gravísima, porque hemos venido hablando de noticias graves y trascendentes semanas atrás, pero es una... noticia absolutamente triste, y sobre todo irritante.
(75)
[Un científico en un programa de divulgación.]
Aquí hay poquísima organización.
(76)
[Un periodista entrevista a un jugador de fútbol.]
En la vida, Iván, eh... hay momentos malos, regulares, buenos y buenísimos.
De lo más + adjetivo equivale a
muy.
(77)
[Una asesora fiscal conversa con una compañera.]
Esto es un esquema de lo más simple posible, con lo cual, mejor no nos complicamos la vida.
A más no poder: enfatiza una cualidad que no puede tener un grado mayor.
(78)
[Una joven peluquera madrileña critica a una mujer famosa de la prensa del corazón.]
... Es que es tonta, tía. A más no poder.
Más que + adjetivo / participio: sumamente, extremadamente.
(79)
[Un profesor de universidad de Madrid aclara los contenidos de su asignatura.]
... Hay personas que vienen de Geografía de cuarto, de Geografía que... que tienen más que sabido todo esto, pero una mmm... pequeña visión a ello hay que darlo [...]
Lo
+ adjetivo / adverbio +
que + verbo: pone énfasis en una característica o una valoración. Equivale a una oración exclamativa.
(80)
[Un médico interviene en un programa de divulgación científica.]
Pero te imaginarás lo difícil que es sacarle a un señor el riñón (no podemos disgregarlo para arreglar célula a célula lo que tiene) y volvérselo a implantar.
(81)
[Un periodista deportivo entrevista en la radio a un futbolista.]
... Ayer tuvimos el gusto, el honor y el placer de charlar con tu padre un buen rato, que nos contó cómo eras de pequeño, lo bien que la pegabas, que no había nadie que te quitara el balón cuando la tenías... cuando la tienes pegada a la bota izquierda, y estaba emocionado.
[Un periodista madrileño informa de ciertos contenidos de su programa, llamado El radiador.]
Eh... en El radiador hay un corte de Paco Roig espectacular, con mayúsculas.
De muerte: coloquialmente, muy grande; es frecuente en expresiones como un susto de muerte...
(83)
[En la radio, un periodista da una noticia sobre un tornado.]
Un minuto bastó para que los algo más de ochocientos vecinos de Holguera se llevasen un susto de muerte, al comprobar cómo a las nueve de la noche un tornado acababa con ocho secaderos de tabaco y toda su maquinaria, causando daños que ascienden a más de veinticuatro millones de pesetas.
Estar de muerte: coloquialmente, 'estar una comida muy buena, estupenda'.
(84)
[Un joven periodista de Segovia relata anécdotas de un día con sus amigos en un restaurante.]
Claro, un crustáceo ya de esas características, bueno, aquellos eran ya gritos de placer auténtico: [onomatopeya] «¡Qué bueno! ¡Mmmm...! Esto está de muerte, de... de muerte, de muerte».
Una barbaridad
(coloquial): mucho, una cantidad muy grande.
(85)
[Un periodista de televisión realiza un comentario en un programa.]
Estadio Santiago Bernabeu: cien mil personas, y nos parece una muchedumbre, una barbaridad.
Una bazofia: muy desagradable o despreciable.
(86)
[En una conversación informal, una joven de Madrid opina sobre la música de una discoteca.]
... De... como de bacalao, pero sin ser bacalao tampoco. Era como... [...] Una bazofia.
Una burrada
(coloquial): algo exagerado, excesivo o desproporcionado.
(87)
[Un profesor de Burgos cuenta un viaje por el Camino de Santigo.]
... Pero todo eso, sin embargo, que digamos..., podríamos decir que son como aspectos desde... vistos desde fuera negativos, como podríamos ver desde fuera una burrada pues el levantarse a las cinco y media, o el hacer dos horas de camino en ayunas, etcétera, a la larga se convierten en... otros al... otro (sic) tipos de alicientes, en el que piensas que... en la vida, la vida es convivencia, y en la convivencia siempre hay que ceder, y nunca las cosas salen como nosotros queremos, sino que tenemos unas... hay unos parámetros eh... que nosotros desearíamos, pero la vida nos va ofreciendo otros, y la convivencia es el arte de saber ceder, ¿no?
Una delicia: pone énfasis en algo que es agradable, muy bueno.
(88)
[Unos periodistas conversan en un programa de un medio de comunicación.]
PEP: Bueno...
JOS: Ver amanecer ahí es una delicia.
Un desastre (coloquial): fracaso completo, o cosa mala por su efecto o funcionamiento.
(89)
[Un investigador interviene en un programa de divulgación científica en televisión.]
... Porque imagínate que hacemos un virus para terapia génica, y va al cerebro, cuando queremos curar una enfermedad del hígado. Sería un desastre.
Una joya: algo de gran valor.
(90)
[Un cineasta de Madrid opina sobre una película en un programa de televisión sobre cine.]
Yo creo, también, que... que es una verdadera joya. Yo siempre, entre las listas esas de las veinticinco películas mejores, yo siempre la he votado; a mí es la película de Hawks que más me gusta, y me recuerda, además, también un tipo de cine que se hacía en los años treinta [...]
Un lujo: pone énfasis en el carácter excepcional de algo.
(91)
[Una periodista realiza una opinión personal en la radio.]
La isla de Menorca es un... es un lujo toda ella, ¿eh?
Una locura (coloquial): cosa extraordinaria o maravillosa.
(92)
[Un profesor de Burgos relata un viaje por el Camino de Santiago.]
... Salí de Roncesvalles camino de... de Santiago de Compostela, pensando que era una aventura un poco loca, pero me encontré en Roncesvalles que aquello que yo consideraba locura era una locura que habíamos pensado muchas más personas.
El artículo indeterminado se emplea enfáticamente con nombres que no suelen llevar artículo y que aparecen en una oración con entonación suspendida o junto a una oración de relativo.
(93)
[Una editora de Madrid conversa sobre una cata de vinos.]
Antonio se lo pasó bien. Y eso que venía con un dolor de cabeza...
(94)
[Una joven universitaria de Madrid habla sobre lo que hizo el sábado por la noche.]
Y yo tenía un sueño que me moría.
Un pedazo de: se emplea para enfatizar una cualidad o las características de un objeto, como su tamaño.
(95)
[Una panadera de Madrid conversa sobre unas reformas en casa.]
... Pero, cállate, que llegan, y es que viene a mirar el fallo, y venía a darle cera él al golpe; digo: «No, no, si la cera ya la habéis dado también», y con el dedo quitó la cera, y además, que había un pedazo boquete...
Un/a/os/as señor/es + sustantivo: se emplea para intensificar sustantivos referidos a cosas.
(96)
[Una discusión sobre el local apropiado para un restaurante.]
Sí voy a poner restaurante, pero si pongo doscientos metros en un restaurante, lo pongo en un sitio donde pueda meter un señor cocinero, pueda meter una señora cocina y pueda meter unos buenos platos.
Para afirmar o rechazar algo considerado exagerado o insuperable
El colmo de los colmos: enfatiza la sorpresa o el asombro ante algo, generalmente negativo, que no se puede superar.
(97)
[Una periodista habla sobre la época del Renacimiento en un programa de televisión divulgativo.]
... Y ya el colmo de los colmos, el poder, cada día más poderoso, ejerce un mecenazgo sobre todas estas actividades, y ampara a los artistas y a los científicos; aunque soplen vientos desfavorables contra cualquier acción o reflexión que atente contra la verdad revelada, contra el dogma.
No ser para tanto: expresa rechazo ante un argumento o una valoración considerada exagerada.
(98)
[Un periodista entrevista a un entrenador y realiza un comentario a raíz de la vistoria de la selección española en un partido.]
LOC: ¿Que... que España está preparada ya para pensar en cosas grandes?
(Estar) hasta el moño
/
hasta el gorro
/
hasta las (mismas) narices (de algo / de alguien)
(uso informal): estar muy cansado o harto.
(99)
[Un joven filólogo madrileño comenta lo que le pasó con los transportistas el día de su mudanza.]
... Creo, porque yo ya estaba tan hasta el moño que me fui a la habitación de al lado y ya me puse con el ordenador a leer el correo, y les dejé que hicieran lo que quieran... lo que quisieran.
(100)
[Un joven estudiante de Segovia (YUS) replica a un hombre jubilado (ALF); retahíla se refiere a una serie de cosas mencionadas.]
ALF: Sois muy jóvenes y no tenéis ni idea de lo que es la vida, ni la tengo yo.
YUS: Estoy de... estoy de tus retahílas hasta el gorro.
(101)
[Una joven de Madrid comenta la relación de pareja de unos amigos.]
... Ainhoa está de Quique hasta las mismas, mismísimas narices. ¡Está de él...! Le molesta todo... a Ainhoa. Todo lo que hace le molesta.
Hasta el higo (de algo / de alguien) (uso informal): muy cansado, harto.
(102)
[Una peluquera de Madrid conversa con su amiga sobre fútbol.]
Para enfatizar un hecho, una cualidad o una cantidad
Nada más y nada menos que: se emplea para ponderar o enfatizar un hecho, una cualidad o una cantidad.
(103)
[Un médico en un medio de comunicación.]
Nuestro riñón filtra, es decir, por nuestro riñón pasan nada más y nada menos que ciento ochenta litros de líquido a lo largo del día.
Que se dice pronto (coloquial): enfatiza un hecho o una cualidad que se considera excesiva, en contraste con lo fácil que se menciona.
(104)
[Un joven de Segovia cuenta una anécdota.]
... Porque, si yo hubiera estado haciendo muchos menos kilómetros, o hubiera hecho los cien justos, pero... ¡que... que hicimos trescientos! ¡Trescientos! Que se dice poco... se dice ... pronto.
Y todo: aparece tras un elemento que se quiere enfatizar porque se considera importante.
(105)
[Un ingeniero de Madrid conversa con un compañero de trabajo sobre los cambios que realizará su empresa (una compañía eléctrica) a los clientes.]
DOS: Es una incógnita.
UNO: O sea, pero lo... lo lógico es que la gente siga con el mismo contador que hasta ahora y todo.
Ya ves (tú) es una fórmula coloquial que pone énfasis en lo que se ha dicho inmediatamente antes, a menudo porque se considera algo inesperado.
(106)
[PES, dependienta de una tienda madrileña, comenta el precio de lo que compra su cliente (DAS); pelas es la forma coloquial de 'pesetas'.]
Construcciones para intensificar la duración o la repetición de una acción
Estar + venga a + infinitivo: tiene un matiz expresivo de fastidio o molestia.
(107)
[En una conferencia, una profesora de universidad, procedente de Burgos, comenta la falta de estudios sobre cierta área de Lingüística.]
Para ver... porque estoy venga a insistir en que hay ausencias, para ver cuáles son estas ausencias, voy a hablar de algunas que yo considero muy relevantes y que son incluso sorprendentes [...]
Verbo +
que (+ pronombre) + verbo: enfatiza la acción verbal o le aporta un matiz de repetición.
(108)
[Un ama de casa de Segovia en una conversación informal.]
He venido a casa a la... a las dos menos veinte, y Cesítar ha llegado a comer a las dos menos cuarto, así que corre que te corre haciendo las cosas.
[Un entrenador de fútbol es entrevistado en la radio.]
Hay que seguir en el trabajo, y punto.
Y ya está
(110)
[Una profesora de Madrid conversa sobre su labor como profesora.]
Y educador en el sentido de dar la lección, y ya está, pues no.
Y se acabó
(111)
[Un vendedor de Madrid explica las posibilidades de compra de un depósito de combustible.]
Desde luego, la segunda opción es un poco la... la... la que se lleva todo el mundo por el rollo de que dices: «Mira, yo lo que quiero es una instalación llave en mano, y... y se acabó, olvidarnos».
Tan
+ adjetivo +
que: pone énfasis en una cualidad que tiene como consecuencia lo que se indica a continuación.
(112)
[En una conferencia sobre el habla infantil, un catedrático de Barcelona da una explicación sobre el hecho de que los niños hablan consigo mismos cuando juegan con un juego de construcciones.]
... Que, ante unas piezas [...] que se las pueda humanizar, el (sic) niña tienda a imaginar y a expresar en voz alta escenas y diálogos, es tan frecuente, tan normal que había [...] un test [...] en el cual a un niño al cual se quería observar o diagnosticar, se le daban estas piezas, y se esperaba que el niño inventase juegos, diálogos [...]
Tanto/a/os/as + sustantivo + que + oración: indica el efecto o la consecuencia que se correlaciona con una gran cantidad de algo.
(113)
[Un sacerdote durante el sermón de misa.]
... Su primer problema es que está tan ocupado en lo suyo, su primer problema es que tiene tantas cosas que hacer y tantas cosas que le preocupan que no ha tenido tiempo de mirar a ver si en su puerta había alguien esperando saciarse de lo que sobraba de su mesa.
(114)
[Un periodista deportivo entrevista a un jugador de fútbol.]
LOC: Yo he [...] querido pensar, viéndote en la tele en el despacho, digo: «Este tío está tan contento y lleva una temporada de tanta felicidad que eso se le tiene que acabar notando».
Estructura cuantificada + como para + infinitivo: indica enfáticamente que un hecho, una cualidad o una cantidad de algo mencionado justifica un argumento. Tiene un significado comparativo y consecutivo.
(115)
[Un joven estudiante madrileño conversa sobre los amigos del pasado.]
Porque, bueno, Paco valoraba bastante la amistad como para preferir ser sincero conmigo.
Intensifican una valoración o la descripción de un hecho.
... que no veas: es de uso coloquial.
(116)
[Una profesora madrileña conversa sobre un alumno.]
... O sea, le encanta la Literatura; Francés, una nota que no veas; en Inglés, lo mismo, pero ¿qué pasa? ¿Por qué estudia ciencias? «Porque quiero ser informático».
(Hacer algo de forma) que da gusto
(117)
[Una joven universitaria de Madrid conversa con un amigo sobre la fiesta de la noche anterior.]
... Ayer cuando llego a mi... cuando llegué yo a mi casa, estaban mis padres ya acostados. Y llevaban ya un buen rato, porque mi padre roncaba que daba gusto. Temblaba toda la casa.
(Tener un asco / una manía a algo/alguien) que no se lo/le puede ni ver
(118)
[Una joven de Madrid habla de la opinión de un amigo sobre una persona que conoce.]
... Es más de... de... él, como yo he dicho a... Óscar le tiene un asco que no le puede ni ver. [...] Es que... es que, tía, es incómodo estar con una persona que sabe siempre más que tú, ¿sabes?
Tener un sueño que se muere uno: experimentar mucho sueño.
(119)
[Una joven universitaria de Madrid habla sobre lo que hizo el sábado por la noche.]
Existen multitud de comparaciones coloquiales que otorgan expresividad y enfatizan cualidades, estados o situaciones.
Ser / caer como un jarro de agua fría: se aplica a un hecho que supone la frustración súbita de los planes o deseos de alguien.
(120)
[En las noticias de la radio se informa acerca de los cambios en los cargos políticos de Cataluña.]
... Los motivos, según Durán i Lleida, es que se ha roto el equilibrio interno dentro del ejecutivo catalán, tras la decisión unilateral de Pujol de remodelar su gobierno, nombrando a Artur Mas como consejero jefe del gobierno. Un cargo que cayó como un jarro de agua fría a los democristianos, ya que veían así cómo Duran i Lleida se alejaba de su aspiración como sucesor del presidente de la Generalitat.
Dormir como un tronco (coloquial): profundamente.
(121)
[En un programa de televisión divulgativo sobre la salud, una periodista habla de la cantidad de pastillas que la gente toma a veces, y un participante comenta su experiencia.]
OTR: Esta abundante medicación (llegan a tomar hasta veinte pastillas al día) les origina mucha confusión y más de un olvido.
SEÑ: Hay veces que me confundo y tomo dos veces la de por la noche, que es la que más... menos cuidado pongo, porque, como es para un tranquilizante, me duermo como un tronquito, hija mía.
Comer / ponerse como un cerdo (coloquial): comer excesivamente.
(122)
[En una conversación entre amigas en una tienda de Madrid, Nuria (NUR) comenta que Paloma (PAL) se enfadó con ella y dejó de comer los aperitivos que había sacado, y Paloma explica su propia versión.]
PAL: Escucha.
NUR: Saqué un trozo de patatas de una... un... un puñado de patatas en la mesa, y como es una orgullosa, dijo que ya no quería más [...]
PAL: Dije: «Es que ya no quiero más, ya me he puesto como una cerda y no quiero más».
Estar arrugado como una pasa: tener muchas arrugas de viejo.
(123)
[Dos encargadas de una tienda de Madrid están conversando, y una de ellas critica a una mujer que ambas conocen.]
... Porque, además, está gorda, está fea, está arrugada como una pasa, tiene el pelo de bruja [...]
Aburrirse como una ostra: aburrirse demasiado.
(124)
[Una conversación de un matrimonio sobre unos amigos que les han invitado a pasar un rato juntos.]
ALB: Pues me ha invitado Petri alguna vez, me ha dicho que ¡ah!, pues que si nos viéramos... y tal, o sobre el tema del atletismo, de las carreras... No sé.
VIC: [asiente] Lo que pasa es que yo me puedo aburrir
ALB: Petri...
VIC: como una ostra.
Llorar como una magdalena: llorar sin poder parar. La expresión alude al personaje del Evangelio María Magdalena.
(125)
[Una joven enfermera de Madrid cuenta lo que le dijo a un conocido, quien se disgustó a causa de su novia el fin de semana por la noche.]
... Total, que yo bajé al bar a... a comprar hielos con Álvaro y me encuentro a Suso llorando. [...] «Es que no hay más vuelta de hoja, si está contigo Raquel es porque te quiere, y si no, no estaría contigo». Bueno, total, llorando como una magdalena... [...]
Puede repetirse varias veces el mismo adjetivo cuando se quiere marcar enfáticamente una cualidad.
(126)
[Un ama de casa de Badajoz cuenta la historia de su hijo adoptivo.]
Y con catorce años... con... con diez años ya tenía el cuarto de bachiller, ahí en el colegio; era un niño listo, listo, listo.
También puede repetirse varias veces un cuantificador para poner énfasis en una cantidad.
(127)
[Un periodista realiza una entrevista.]
... O sea, que entonces, vamos a ver, don Gabriel, a mí me parece que, si el Barcelona ficha a Riquelme, ficha a un grandísimo futbolista, pero, como los periodistas (que hablamos tanto y tanto y tanto, y de tantos jugadores) pues ya empezamos a no fiarnos, mmm... pensamos, y hemos dicho aquí: «Mientras no le veamos con la camiseta azulgrana, no nos lo creeremos».
A veces se acumulan los adjetivos para intensificar un término.
(128)
[Un periodista madrileño informa en la radio de una noticia.]
Un presidente secuestrado por un secretario general inepto, incompetente y medrador, que cree que controlando, manipulando, tiene todo el dominio, y eso ha conducido a esta organización arbitral, a una situación dantesca.
También se acumulan varias oraciones subordinadas que expresan ideas diferentes sobre un mismo tema principal, para concluir con una valoración. La entonación más o menos marcada expresará respectivamente el grado del juicio subjetivo que realiza el hablante.
(129)
[Un periodista deportivo madrileño opina sobre un suceso del mundo del fútbol.]
Y fíjense, esto a los más jóvenes a lo mejor o a lo peor les suena a chino, pero al fútbol español, y a los más veteranos, y a todo el colectivo arbitral, no le puede sonar a chino porque lo tienen muy presente, porque fue la indignación, porque fue la rabia, porque muchos de estos colegiados, [pausa] que tenían en muy buena tela de juicio su honorabilidad, no jugaron con su propio nombre: jugaron con nombre ajeno, y además, pusieron a todos bajo sospecha.
Otras veces se alargan y se pronuncian con más intensidad las sílabas de la palabra valorativa, para dar énfasis.
(130)
[Un periodista madrileño informa de ciertos contenidos de su programa, llamado El radiador.]
Eh... en El radiador hay un corte de Paco Roig espectacular, con mayúsculas.
¡Sí, señor!: se emplea para afirmar enérgicamente.
(131)
[Un periodista valora a un jugador de fútbol al que acaba de entrevistar.]
Un tío majo, ¡sí, señor!
Sí que: se emplea entre el sujeto y el predicado que refiere una cualidad de este, para enfatizar el grado de la misma.
(132)
[Una joven estudiante de Madrid en una conversación informal.]
Alberto sí que es un buenazo.
Y mira que + verbo en indicativo (coloquial): pone énfasis y explica o justifica el sentido de la oración principal (por eso aparece siempre después de ella), la cual expresa una idea negativa u opuesta a un hecho o una idea del discurso previo.
(133)
[LUI trabaja en un banco de Segovia y le cuenta un viaje a CRI, una compañera de trabajo.]
LUI: ¡Las veces que yo he hecho este comentario de Caracas como una ciudad absolutamente peligrosa!
CRI: Pues yo, en ningún momento, y mira que he estado con mi hermano; nos íbamos solo por la mañana, ¿eh?
Ni nada: es una expresión a veces exclamativa que enfatiza una frase negativa con sentido irónico.
(134)
[Una joven enfermera de Madrid habla de una amiga.]
Pero todo el rato chuleándose de lo que va a tener y de lo que no va a tener, y yo diciendo: «Ya sé por qué la Raquel está con el tío este, colega, por el interés», ¿sabes? Digo: «Esta digo no es lista ni nada».
En absoluto: se emplea para negar enfáticamente.
(135)
[Un joven estudiante madrileño en una conversación informal.]
No me importaba en absoluto.
Ni mucho menos
/
ni muchísimo menos: expresa enérgicamente una negación.
(136)
[Un periodista entrevista a un político en televisión.]
... Después de llevar... lleva usted ya un... una serie de legislaturas, lleva ya una serie de años, una serie de realizaciones, evidentemente, Galicia no es lo que era ni muchísimo menos; ¿y ahora qué?
Ni con mucho: enfatiza la gran diferencia existente entre dos cosas o procesos; suele utilizarse para comparar.
(137)
[Un médico realiza una explicación en un programa de televisión sobre salud.]
Una artrosis, cuando uno se mete en la cama, ni con mucho es cuando más duele.
No + verbo + ni...: cuando no se emplea como conjunción (con el significado de 'y no'), expresa el colmo o el extremo a que se llega en algo, y equivale a
ni siquiera o ni aunque + verbo en subjuntivo.
(138)
[Una mujer madrileña habla con su compañera de trabajo sobre la comida de empresa de otro año, en que se dieron regalos unos a otros en el juego del amigo invisible.]
BEL: ... Yo el primer año no sabía ni a quién regalaba...
CRI: No ...
Ni
puede aparecer antes del verbo al principio de la oración.
(139)
[Un profesor de Burgos relata su viaje por el Camino de Santiago.]
Y no se oía ni... Ni los perros ladran a esas horas [...]
(140)
[Una profesora y estudiante de postgrado madrileña habla con un compañero sobre los alumnos problemáticos; la expresión dar un meneo significa 'golpear para regañar a alguien'.]
... Yo le educo a su hijo, le... le doy educación, en el sentido que (sic) tengo un respeto hacia él mismo y hacia todos los demás, le enseño una lección, y aparte de eso, ¿se lo estoy criando? Yo no soy su padre ni su madre. O sea, ni le puedo mmm... dar un meneo si realmente se lo merece, eso es el padre el que lo tiene que ver.
No + verbo + ni aunque + verbo en subjuntivo
(141)
[Una joven enfermera de Madrid conversa sobre unos amigos.]
... Porque Quique no discute ni aunque le tire Ainhoa un... una maceta a la cabeza.
Verbo negado + siquiera: indica que una acción no se realiza, pese a ser evidente que no debería ser así.
(142)
[Un ama de casa procedente de Extremadura cuenta anécdotas de su hijo adoptivo.]
... Y guardó la madre los juguetes, y no iba a mirarlos siquiera.
(Verbo negado) + ni siquiera: se usa para negar un elemento, algo que a juicio del que habla no debería ocurrir.
(143)
[Una abogada de Madrid describe las fases de un proceso judicial.]
... Pero es muy frecuente oír que, aunque sean personas que han sido sentenciadas a cientos de años, eh... no cumplen ni siquiera estos veinte.
Puede exclamarse mediante diversos procedimientos, entre otros:
- usando interjecciones o locuciones enfáticas:
¡madre mía de mi vida!
(144)
[Un ama de casa de Segovia en una conversación informal.]
Fíjate, las seis menos diez, ¡madre mía de mi vida!
- utilizando utilizando determinantes, pronombres y adverbios exclamativos
(145)
[Un joven de Segovia cuenta que en un viaje con unos amigos, estos se gastaron más dinero en una mariscada que en regalos para sus novias, y ellas se enfadaron.]
... Porque claro, ¡cuánto se había gastado cada uno de ellos en ellas, en recuerdos o algo, y cuánto se habían gastado en comer...!
(146)
[En una conversación entre amigas, un ama de casa cuenta sus afición al piano y hace un comentario sobre sus cualidades.]
... Como decía... como decía esta: «¡Qué tonta soy cuando me considero y cuánto cuando me comparo!».
(147)
[Un profesor de Burgos relata su viaje por el Camino de Santiago, y cuenta lo que pasó cuando llegó a un bar y, al ver que había tantos clientes, se puso a ayudar al camarero.]
... Yo me di cuenta de que había dos posibilidades en esa circunstancia: una que era sentarme a... y esperar a que me sirvieran, y quejarme, diciendo: «¡Qué mal está el mundo y qué mal está el servicio!»; y otra que era contribuir, con mi pequeña aportación, a que aquello funcionase mejor...
[Un joven de Segovia cuenta que en un viaje con unos amigos, estos se gastaron más dinero en una mariscada que en regalos para sus novias, y ellas se enfadaron.]
... Porque claro, ¡cuánto se había gastado cada uno de ellos en ellas, en recuerdos o algo, y cuánto se habían gastado en comer...!
[Un joven periodista de Segovia relata anécdotas de un día con sus amigos en un restaurante.]
Claro, un crustáceo ya de esas características, bueno, aquellos eran ya gritos de placer auténtico: [onomatopeya] «¡Qué bueno! ¡Mmmm...! Esto está de muerte, de... de muerte, de muerte».
(150)
[Un joven periodista de Segovia relata anécdotas de un día con sus amigos en un restaurante.]
Va trayendo los platos, y mis compañeros... yo ya estaba ya tomando mi tortilla, y mis compañeros, a la hora de probar cada uno de los platos, hacían cada vez más evidente su placer a la [ríe] hora de tomar el plato. «¡Mmmmm...! [...] ¡Cómo está esto!».
La conjunción
que
puede emplearse con valor enfático, pero es prescindible.
(151)
[Una mujer de Madrid en una tienda va a comprar una lámpara.]
La entonación se eleva gradualmente desde la sílaba inicial hasta el último acento, a partir de la cual se eleva nuevamente. Puede emplearse para expresar sorpresa y replicar o protestar.
(152)
[En una conversación informal entre dos amigas, una le comenta a otra que vio a su madre, que iba al dentista.]
PAT: ... Iba la pobre al dentista, ¡qué mala cara llevaba!
¡Vaya!: enfatiza un elemento para expresar sorpresa, queja, rechazo, admiración, etc. dependiendo de la entonación.
(153)
[JAV y LOC, dos periodistas deportivos, entrevistan a un jugador de fútbol.]
JAV: La verdad, ¡vaya cazadora que lleva
LOC: ¡Huy!
JAV: tu ex compañero Christian!
¡Ole!
/
¡Olé!
(154)
[Un periodista entrevista a un entrenador con motivo de la renovación de su contrato.]
Pero, vamos, que sí que sacará usted a xxx... a su mujer a cenar para decir: «¡Ole!, que tenemos aquí tres años de estabilidad».
¡Madre mía de mi vida!
: es de uso informal.
(155)
[Un ama de casa de Segovia en una conversación informal.]
Fíjate, las seis menos diez, ¡madre mía de mi vida!
¡Qué barbaridad!
(156)
[GAR, una empleada de una empresa de Madrid, conversa con INT, su compañero de trabajo.]
GAR: ¡Te lo sabes de memoria! ¡No lo tienes apuntado ni nada!
INT: No.
GAR: ¿Te sabes cada uno de los casos?
INT: Me lo sé más o menos de memoria.
GAR: ¡Qué barbaridad!
¿Qué demonios?
(157)
[Un cineasta madrileño opina sobre una película en un programa de televisión sobre cine.]
Yo tengo un amigo mío, Javier Lozano le mando un recuerdo desde aquí, y cada vez que ponen Hatari me llama inmediatamente para decirme: «¿Pero qué demonios has visto en Hatari?»
¡Menudo + sustantivo!: enfatiza un hecho o una situación para mostrar rechazo o admiración, calificar o valorar algo exageradamente...
(158)
[LUC y QUI son dos estudiantes madrileños que conversan sobre el comportamiento de unos niños pequeños con sus padres.]
LUC: ¡Anda, que menudo bofetón le había metido yo ayer a...!
QUI: ¿A Alejandro?
LUC: A Alejandro y a Clara. ¡Madre mía!
QUI: No, ayer... Alejandro, desde que se levantó, ¿eh?
LUC: Yo hago eso... yo hago eso, y, vamos, mis padres me... [...] No sé si lo harían, pero vamos, se me caía la cara de vergüenza.
QUI: xxx lo que dijo Clara, ¿no? Lo de «¡Qué chulita!».
LUC: Unos chulos... ¡Ah! ¿Que «Qué chulita»?
QUI: No, cuando dijo Clara «¡Qué chulita!» a su madre.
¡No veas!: enfatiza lo que se va a decir a continuación.
(159)
[MIG, delineante de Madrid, en una conversación informal con EST, enfermera madrileña.]
MIG: O sea, ¿que hoy no curras?
EST: No. Hoy no.
MIG: ¡No veas cómo vivís algunos!, ¿eh?
¡Anda que no + verbo...! (uso informal): aunque aparece una expresión negada, es una exclamación afirmativa.
(160)
[Un profesor de universidad de Madrid en una conversación informal.]
¡Anda que no hay una comunidad de chinos aquí en España!
¡Si
+ exclamación! / ¡Pero
+ exclamativo + exclamación!: ponen énfasis en la exclamación y se emplean con un verbo en indicativo;
si
y
pero
pueden eliminarse sin perder significado.
(161)
[ROB, un periodista de Segovia, y SOF, médico, en una discusión.]
ROB: O sea, que tú te ríes de los calvos.
SOF: ¡Pero qué manía de los calvos! ¡Si eres tú el que estás acomplejado!
¡Pero si
/
pero que
+ exclamación!: son muy frecuentes y se emplean con un verbo en indicativo; pueden eliminarse sin perder significado.