| Vocabulario | Comunicación | Gramática | |
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Duración: 2' 16" Velocidad: media-lenta Registro: estándar, formal Nivel MCER: B1 |
Los viajes El arte y la cultura El alojamiento |
Impersonalidad |
Formación de palabras Indefinidos Adjetivo (adjetivos enfáticos) |
| Hablantes | |||||||
| Nombre | Nombre propio | Sexo | Edad | Educación | Ocupación | Origen | Variedad de habla |
| HOY | Javier | Hombre | 25-40 | Graduados o universitarios | Profesor | Burgos | Castilla |
| Situación | |||||||
| En su despacho, Javier narra un viaje por el Camino de Santiago. | |||||||
HOY: Hay muchas cosas, de todas formas, que el Camino de Santiago, dentro de toda la... eh... pues la poesía que se le ha querido dar en las guías, yo pienso, estoy convencido de que muchísimos de los que hacen las guías del Camino de Santiago no tienen ni idea de lo que es el Camino de Santiago, o que lo han hecho en coche y hotel, pero no andando y en albergue, ¿no? Porque en las... en las guías del Camino de Santiago se habla bastante pues de lo maravilloso que es la naturaleza, el románico, el arte con el que uno se encuentra, las personas con las que una... uno viaja; pero, claro, no... no se van poniendo otras muchas cosas que son el realismo del día a día en el Camino de Santiago; por ejemplo, pues, claro, nadie pone que tú llegas a un albergue, a las tres de la tarde, eh... a cuarenta grados a la sombra, atravesando toda la... la llanura palentina o burgalesa, que tienen muy poco de poéticas, o menos que los bosques gallegos y navarros; y uno se encuentra con que en un albergue, al que han... han llegado sesenta personas, hay una sola ducha; eh... tienes que esperar una hora para ducharte, y luego esa ducha está llena de pelos; eh... ninguna guía habla de que por la noche, cuando tú te vas a acostar, pues en un albergue de sesenta personas hay sesenta señores que se quitan ciento veinte sandalias, ciento veinte calcetines...; en que no conviene abrir la ventana porque entran los mosquitos y porque a las diez y media, que es la hora a la que están saliendo los del pueblo a pasear, el ruido puede ser infernal, y no... no dormirías, entonces tienes que dormir con la ventana cerrada: un calor terrible, un olor eh... brutal; muy pocas guías hablan de lo que para mí quizás fue más duro los primeros días, que desde luego no fueron las ampollas ni el andar, sino los ronquidos; y entonces te encuentras con que el segundo, tercer, cuarto día prácticamente todos los peregrinos buscan una farmacia, no para comprar tiritas, sino para comprar tapones para los oídos, y que los... los ronquidos son una cosa absolutamente demencial.