| Vocabulario | Comunicación | Gramática | |
|
Duración: 1' 10" Velocidad: media Registro: formal Nivel MCER: B2 |
La educación |
Control del lenguaje |
|
| Hablantes | |||||||
| Nombre | Nombre propio | Sexo | Edad | Educación | Ocupación | Origen | Variedad de habla |
| PAN | Pancracio | Hombre | Graduados o universitarios | Filólogo | Murcia | Murcia | |
| PIL | Mujer | Periodista | |||||
| Situación | |||||||
| En un programa de radio se resuelven dudas sobre la lengua española. | |||||||
PIL: Javier la Espada; trabaja en el mundo del medio ambiente, que, nos dice, adopta muchas palabras de origen anglosajón. En este sentido, quiere saber si es legítimo el uso de la palabra sostenible para calificar una forma de desarrollo.
PAN: Bueno, desarrollo sostenible es, como dice este señor, un anglicismo innecesario, si lo que se quiere expresar es la expectativa de que el desarrollo en cuestión pueda mantenerse o se comporte de acuerdo con lo planeado a priori. Lo adecuado sería hablar de desarrollo mantenible, entendiendo por tal una de las acepciones primeras que el diccionario oficial da al verbo mantener, que es ‘controlar’, ‘regular’, ‘observar de cerca para evitar incorrecciones o variaciones’, ‘conservar una cosa en su ser natural’, ‘darle... vigor y permanencia’, y realmente este es el sentido que tenía mantener en latín: del latín mantenere, ‘tener en la mano’, es decir, controlar en todo momento. De hecho, la Academia no incluye el término sostenible, ¿verdad? Tampoco María Moliner. Manuel Seco sí, en su diccionario último.