| Vocabulario | Comunicación | Gramática | |
|
Duración: 1' 06" Velocidad: media-lenta Registro: coloquial Nivel MCER: B2 |
Los viajes El transporte La naturaleza |
Cantidad |
Subordinadas relativas |
| Hablantes | |||||||
| Nombre | Nombre propio | Sexo | Edad | Educación | Ocupación | Origen | Variedad de habla |
| MAR | Francisco | Hombre | 40-50 | Graduados o universitarios | Catedrático de universidad | Madrid | Madrid |
| Situación | |||||||
| Francisco narra un viaje a un compañero de trabajo y a un estudiante en su oficina. | |||||||
MAR: El autobús que se cruza, el que para, el que de pronto ve a un amigo y se cruza en medio de la calle sin darse cuenta de que la voluntad de Alá no puede ser que sea atropellado de una manera tan estúpida en medio de la calzada; en fin, los burros, los mulos, cualquier cosa. Menos camellos, que, contra lo que piensa la fantasía popular, solamente existen en las playas donde hay turistas; del resto de los animales (cabras, gallinas, ovejas, carneros, burros, mulos... en fin, todo lo que se pueda pensar) estaba por la carretera, por sus bordes, cruzando; además de innumerable cantidad de ancianos, ancianas, niños, niñas y eh... jovencitas en edad de merecer. Con distintas apariencias y aspectos: más velos, menos velos, eh... más pañuelos, menos pañuelos, más cabellos, menos cabellos. En cualquier caso, ahí estábamos ya, con la sensación de que por fin íbamos acercándonos al corazón de Marruecos, y nos íbamos eh... aproximando a lo que era la realidad de un país.