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Madrid-Algeciras-Tánger

VocabularioComunicaciónGramática
Duración: 2' 35"
Velocidad: media-lenta
Registro: coloquial
Nivel MCER: B2
Los viajes
Carácter y estados de ánimo
El transporte
Causa
Finalidad
Consecuencia
Estados físicos
Subordinadas adverbiales (causa, consecuencia, finalidad, modo, tiempo)

Hablantes
NombreNombre propioSexoEdadEducaciónOcupaciónOrigenVariedad de habla
MAR Francisco Hombre 40-50 Graduados o universitarios Catedrático de universidad Madrid Madrid
Situación
Francisco narra un viaje a un compañero de trabajo y a un estudiante en su oficina.

MAR:   Eh... en estas condiciones también me preocupaba mucho el viaje, puesto que no se trataba de darse una enorme paliza, de llegar a Marruecos absolutamente desfondado y de causar más problemas en la familia a la que iba que momentos de entretenimiento, de satisfacción o simplemente de intercambio amistoso. Así que la idea de viajar a la marroquí durante toda la noche de Madrid a Algeciras para montarme en el ferry a la mañana siguiente, cruzar el Estrecho y seguir viajando todo el día siguiente hasta Rabat me convencía bastante poco. Y, en consecuencia, eh..., como a cierta edad uno siempre dispone de recursos, aproveché que mi hermano tiene un apartamento muy cerca de Algeciras, y que supongo son gente muy hospitalaria, siempre tienen amigos que van a pasar con ellos parte del tiempo, para que un matrimonio amigo de mi hermano me llevara de Madrid a Algeciras, de tal modo que, aunque fuera en la cama turca que tiene mi hermano para martirio de los visitantes excepcionales, eh... poder pasar la noche, y al día siguiente, pues despertarme descansado; y no solamente eso sino también con la malévola intención de poder ser yo quien manejara el auto al día siguiente eh... en Marruecos, con objeto de no permitir que el pobre Mustafá me llevara desde Tánger hasta Rabat después de haber estado conduciendo toda la santa noche; y dicho y hecho, pues así disfruté de una tarde con mis hermanos, de un viaje muy agradable con sus amigos hasta eh... San Luis de Sabinillas, que es el pueblo, y eh... pasé allí la tarde con mis sobrinas, que son dos chicas muy agradables, y, en fin, con las que me entiendo bastante bien; cenar pescadito frito y esas cosas que yo sabía que no iba a poder cenar en Marruecos, como de hecho ocurrió, y al día siguiente a las siete y media de la mañana, pues eh... Mustafa, eh... razonablemente despierto para la noche que se había pasado, estaba en la puerta, y allí ya eh... me senté al volante y organicé el resto de la excursión a mi aire, pasando por el ferry del Estrecho, desde Algeciras a Tánger.